Silencio

Hay un tiempo para el deseo,
un tiempo para la entrega,
uno para la reflexión…
y uno para el silencio.

Desde la imperfección que me caracteriza, aparto el retrato de mi vileza, y regreso rasgando el velo de tu serenidad. Quizá pensaste que se agotaba el licor de mi hiriente compañía… Efímera quimera que se desvanece ahora entre tus dedos. Más allá de tu ilusión, se me queda en la mirada el fuego de la visita al averno. Sin embargo, aquel pacto me reserva la melosidad que conduce tu curiosidad hasta el báratro que hay bajo esta roca.

Cuando el tiempo amarillee sobre mi fotografía, cuando ya mi alma se abra seca entre mi pecho, aún vivirá el febril rojo de la mirada que conociste. Es hoy, que arrastro un negro manto de silencio, cuando las claras gotas de tu recuerdo sacian la inmensa sed de mi garganta, y se derrama entre mis labios un silencioso “Te quiero”
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~ por Caesar en 25 de octubre de 2012.

 
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