Ayer, que me dolías…

Ayer, que me dolías,
guardaba mi esperanza.

Ayer, que no sabía,
quebraba mi templanza.

Atrás tu tiempo
se fue quedando,
y entre su estela,
mi deseo estaba:
lo iba llevando…

 
 
 

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~ por Caesar en 6 de junio de 2012.

 
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